El trabajo de parto es reconocido como un momento de dolor severo en la mayoría de las mujeres, siendo la epidural la técnica estándar hoy en Chile para la administración de analgésico. Sin embargo, hay mujeres que no pueden o no quieren acceder a ella, ya sea, por contraindicaciones médicas o temor a posibles secuelas.
La buena noticia es que para estos casos ya existe una alternativa, gracias a un grupo de investigadores de la Universidad de La Frontera que quiso innovar en este tema, desarrollando un sistema electrónico de administración analgésica predictivo, oportuno y personalizado para el trabajo de parto, por vía endovenosa y utilizando el fármaco remifentanilo.
Se trata de un equipo multidisciplinario conformado por el Dr. Waldo Merino de la Facultad de Medicina; el Dr. Fernando Huenupan de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, más la matrona Eveline Futalef, académica de la Facultad de Medicina. Los investigadores crearon un prototipo, el cual fue probado con éxito en mujeres que se encontraban en trabajo de parto en el Hospital Hernán Henríquez Aravena y en la Clínica Alemana.
DESARROLLO
Para diseñar e implementar el prototipo se requirió primero desarrollar un dispositivo de adquisición de datos con sensores que permitieran detectar las contracciones uterinas, la periodicidad, la intensidad y sus características. Luego se conformó un modelo de administración farmacológica del remifentanilo integrada a la predictibilidad dinámica de las contracciones uterinas, modelado con la aparición de fenómenos de tolerancia, hiperalgesia, sedación y otras variables modificadoras de efecto.
“La innovación de este sistema es la forma en que se administra el analgésico, no se trata de aplicar una sola dosis alta, como se hace con la epidural, sino en dosis programadas, considerando que las contracciones son intermitentes, no es un dolor constante”, señala el director del proyecto, Dr. Waldo Merino. “Tampoco se trata de reemplazar la analgesia epidural, sino de tener una alternativa para las mujeres que no pueden utilizarla o simplemente no quieren hacerlo”, agregó.
En Europa del norte menos del 30% de los partos ocupan la epidural, esto responde por un lado a un tema cultural sobre al trabajo de parto y, por otro, para evitar los riesgos asociados a la punción lumbar.
BENEFICIOS
La profesional matrona Eveline Futalef dice que este sistema tiene varias ventajas, por ejemplo, permite aplicar el fármaco solo cuando sea necesario y, por lo tanto, es una analgesia menos invasiva. “Cada parto es distinto y cada mujer lo vive distinto. Algunas mujeres no acceden a la epidural por múltiples motivos, a veces llegan en trabajo de parto avanzado, otras tienen miedo a la punción lumbar, etc., entonces ofrecer alternativas es importante”, señala.
También puede ser un sistema más económico para los centros de salud, ya que para administrar la epidural a una paciente se requieren los servicios de un anestesista, en cambio, esta nueva alternativa de analgesia es endovenosa por lo que puede ser administrada y vigilada por los profesionales clínicos a cargo de los avances del parto.
El siguiente paso es continuar con las pruebas en espacios controlados y comparar la efectividad del prototipo en modalidad de PCA, es decir, que la paciente pueda controlar la administración del analgésico cuando lo necesite, a través de un sistema de bomba con dosis programadas y que se active cuando ella lo decida.
“El objetivo final es que sea un sistema completamente automatizado, idealmente con la menor intervención posible de monitores, por lo que estamos ajustando lo necesario para que cumpla esa función”, detalla el Dr. Fernando Huenupán, quien estuvo a cargo del desarrollado del sistema electrónico.
Hoy el sistema está en proceso de patentamiento y sigue avanzando mediante nuevos proyectos de innovación postulados por el equipo de investigadores, junto a la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado.
Karimme Riadi Millas
Vicerrectoría de Investigación y Postgrado
